Desis Lab ELISAVA

Desislab ELISAVA es el design research hub de innovación social y digital de Barcelona liderado por Arianna Mazzeo y Ezio Manzini.

En la complejidad de la sociedad contemporánea, la innovación social se está extendiendo y su potencial, como impulsor del cambio sostenible, está aumentando. Para facilitar este proceso, la comunidad de diseño, en general, y las escuelas de diseño, en particular, pueden desempeñar un papel fundamental.

INNOVACIÓN SOCIAL
La innovación social es una nueva idea que funciona para alcanzar los objetivos sociales En otras palabras, la innovación social puede verse como un proceso de cambio que surge de la combinación creativa de los activos existentes (capital social, herencia histórica, artesanía tradicional, tecnología avanzada accesible) y que apunta a lograr objetivos socialmente reconocidos de nuevas maneras. Una especie de innovación impulsada por las demandas sociales más que por el mercado y / o la investigación tecnocientífica autónoma, y generada más por los actores involucrados que por los especialistas.

MANERAS EMERGENTES Y SUSTENTABLES DE VIVIR
En la última década, la innovación social se ha extendido: una variedad de actores sociales en todo el mundo (instituciones, empresas, organizaciones sin fines de lucro y, sobre todo, redes de personas colaboradoras) se han alejado de los modelos convencionales de pensar y hacer, generando una variedad de iniciativas prometedoras como la agricultura apoyada por la comunidad, co-vivienda, uso compartido del automóvil, jardines comunitarios, cuidado del vecindario, intercambio de talentos y bancos de tiempo. Estas iniciativas proponen soluciones viables a problemas complejos del presente (por ejemplo, cohesión social, regeneración urbana, acceso a alimentos saludables, agua y gestión sostenible de la energía) y, al mismo tiempo, representan prototipos de formas de vida sostenibles.

DISEÑO PARA LA INNOVACIÓN SOCIAL
Hoy, la innovación social está generando una constelación de pequeñas iniciativas. Sin embargo, si se crean condiciones favorables, estas pequeñas invenciones sociales locales y sus prototipos de trabajo pueden diseminarse. Se pueden ampliar, consolidar, replicar e integrar con programas más grandes para generar cambios sostenibles a gran escala. Para hacer eso, se necesitan nuevas competencias de diseño. De hecho, los procesos de innovación social requieren visiones, estrategias y herramientas de diseño conjunto para pasar de las ideas a soluciones maduras y programas viables. . Es decir, piden nuevas capacidades de diseño que, en su conjunto, se pueden definir como diseño para la innovación social.

LAS ESCUELAS DE DISEÑO COMO AGENTES DE CAMBIO
El diseño para la innovación social puede encontrar en las escuelas de diseño un importante motor para su aplicación y difusión. De hecho, las escuelas de diseño (y, más en general, todas las universidades orientadas al diseño) pueden orientar sus actividades didácticas y de investigación hacia la innovación social. Es decir, pueden convertirse en laboratorios de diseño donde se generan nuevas visiones, se definen y prueban nuevas herramientas y se inician y respaldan nuevos proyectos. Si un movimiento mundial hacia la sostenibilidad exige el mejor uso posible de todos los recursos existentes, las escuelas de diseño, con todo su potencial en términos del entusiasmo de los estudiantes y la experiencia docente, deberían considerarse un recurso social muy prometedor: un promotor potencialmente poderoso del cambio sostenible.